Creo que conocí al (posible) amor de mi vida (las veces que ha eso pasado eso las puedo contar con los dedos de una mano y de mis pies). Es una duendesilla turca de pelo castaño con ojos arabescos. La conocí en una fiesta de estudiantes de derecho de prestigiada universidad en Nueva York a la que me llevó una amiga, lugar donde lo que menos esperaba era conocer a alguien. No offense, pero creo que ya he tenido suficientes abogadas en mi vida romántica.
Fue la tercera persona que saludé y de ahí no me moví en 30 minutos. Ya ni me acuerdo bien de lo que platicábamos porque estaba en algún tipo de trance o hipnosis viendo sus ojos, su lunar, su pelo, sus labios y pero al mismo tiempo haciendo comentarios acertados y graciosos. Después, hubo una breve separación, 10 minutos más de conversación y se fue de la fiesta. Logré sacar su correo. Fue un rush que no había sentido en mucho tiempo, de esos que te despiertan ese espíritu con el que, parafreaseando a Wayne Campbell, “you’d do anything to bone her” – donde “bone” significa irte a vivir con ella a una isla mediterránea y hacer el amor todo el día hasta el fin del mundo. No pude dormir en toda la noche de la emoción y tenía “Do You Realize???” de los Flaming Lips pegada en la cabeza. True Story. Me contuve y esperé hasta el siguiente día a mandarle un correo.
¿Les gustó mi chaqueta mental? A mí también. Ahora la realidad. Han pasado más de 24 horas desde que le mandé un correo – obvio sin mensajes psicóticos – y aún no he recibido respuesta. Durante este tiempo, le he dado mil vueltas a las formas de cagar la relación con esta chica justamente para evitarlas; tanto así, que me dieron ganas de hacer una lista que podrán encontrar abajo:
1) Meterme a su Facebook – cosa que ya hice, obviamente – para tomar una de sus fotos y combinarla con una de mis fotos, cuyo resultado sería nuestro primogénito hipotético y mandárselo.
2) Pokearla en Facebook.
3) Escribirle otro mail diciendo que estaba chido que se tardara más de un día en contestarme el primero, sin sarcasmo alguno.
4) Mandarle otro correo con 5 variaciones del correo que me dio para ver si no me había equivocado y perdirle una confirmación que haya recibido el mismo.
5) Mandarle un mixtape de 8tracks con su foto como “portada”, que incluye “Every Breath You Take” de The Police (para los que no sepan, see 8tracks.com)
6) Pokearla otra vez.
7) Tratar que su nombre sea convierta en un TT con en Twitter y mandarle varios mails reportando el progreso de mi misión.
8) Hacerle friend request a los miembros de su familia inmediata.
9) Hacer un retrato de su cara con ASCII.
10) Subir un video a YouTube donde enumero las razones por las que debemos estar juntos.
11) Pokearla una tercera vez.
12) #ScarlettJohansoning
13) #MarkWeinering
Podría seguir, pero temo por mi salud mental.
(BTW ESTOY CONSIENTE QUE ESTE POST MISMO PODRÍA ENTRAR EN LA LISTA, YOU SNARKY AND SMARTASSES)
Jajaja. Voto por el retrato en ASCII. Es lo que yo envío a mi chico por skype cuando me desborda la miel. Yo odio FB y hay gente leenta para los mails. Quizá crea que eres demasiado psicótico. Abogada al fin, jaja.
Estoy extasiada, en particular por el hecho de que hayas pensado en combinar las fotos para el primogénito, así le hice yo en su momento y me caso en un mes (just saying).
Jajaja bien! Regresa más seguido.